Principales formas de propiedad sobre los medios de producción

Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista

Capítulo 2 > Epígrafe 2.1

Son las siguientes: (120)

  1. La propiedad socialista de todo el pueblo;
  2. la propiedad cooperativa;
  3. la propiedad mixta;
  4. la propiedad privada;
  5. la propiedad de organizaciones políticas, de masas, sociales y otras formas asociativas.

a) La propiedad socialista de todo el pueblo:

Representa la disposición colectiva, a escala de toda la sociedad, sobre los medios fundamentales de producción, así como la apropiación social de sus resultados y su distribución en beneficio de todos los ciudadanos, que son sus legítimos propietarios comunes. (122)

Esta forma constituye la columna vertebral de todo el sistema de propiedad de la sociedad socialista, por la función preponderante que desempeña. (123)

Asume la forma de propiedad estatal, a partir de que el Estado actúa como representante del dueño, que es el pueblo. (124)

El carácter de “fundamental” de un medio de producción radica en su papel estratégico en el desarrollo económico y social, la vitalidad, sostenibilidad del país y la seguridad nacional. (125)

La consecución de los objetivos del desarrollo socialista se garantiza mediante el poder económico que otorga la propiedad sobre estos medios, la trascendencia social, cultural y política del tipo de bienes y servicios que producen, su impacto sobre el empleo y toda la economía. (126)

Forman parte de estos medios, entre otros, las tierras que no pertenecen a los agricultores pequeños o cooperativas integradas por estos, el subsuelo, las minas, los recursos naturales —vivos o no—, dentro de la zona económica exclusiva marítima de la República, los bosques, las aguas, la infraestructura y las principales industrias y servicios básicos. (127)

La propiedad o gestión de determinados medios fundamentales de producción por personas naturales o jurídicas no estatales, está sujeta a la temporalidad y demás condiciones que estipula la ley, enmarcada dentro de los fines del desarrollo económico y social, sin comprometer nuestros principios. (128)

La función principal que tienen en la economía los medios de producción de propiedad socialista de todo el pueblo ha de materializarse en su eficiente funcionamiento, lo que constituye una premisa necesaria para su real y efectiva socialización. (129)

Al gestionarse por formas de propiedad no estatal determinados medios de producción de todo el pueblo, no tiene lugar la privatización o enajenación de estos. (130)

El Estado se desprende de la administración directa de determinadas actividades, ganando en capacidad de concentración en sus funciones principales. (131)

No obstante, define las condiciones del contrato de arrendamiento, que precisan, entre otras, las actividades principales a emprender, las reglas básicas de funcionamiento, el período de vigencia, las normas para su terminación, de modo que el Estado conserva la capacidad de decisión estratégica o dominio sobre estos medios. (132)

Esto provoca el incremento del sector no estatal de la economía, lo que constituye un factor facilitador de la construcción socialista en la actual etapa, ya que se realiza sobre la base de la elevación de la eficiencia, la riqueza social y el bienestar. (133)

La apropiación no estatal de una parte de la riqueza que se crea mediante el uso de estos, tiene lugar bajo el marco regulatorio y de control, con la primacía de las relaciones de producción socialistas. (134)

El Estado ejerce un papel decisivo como rector del desarrollo económico y social, a la vez que las direcciones del sistema empresarial de propiedad socialista de todo el pueblo se encargan de su gestión o administración. (135)

Se hace efectiva la separación de los derechos de propiedad —el ejercicio del dominio por el Estado sobre estos medios de producción—, con respecto a su posesión, administración y utilización. (136)

Se distinguen dos grandes tipos de entidades de propiedad de todo el pueblo: (137)

  1. Las unidades presupuestadas y
  2. Las entidades empresariales de propiedad socialista de todo el pueblo.

1. Las unidades presupuestadas cumplen misiones y funciones de carácter estatal, de acuerdo con las atribuciones que tienen definidas. Están sujetas al control popular y funcionan bajo condiciones económico-financieras según sus características. Los servicios que prestan no son, en esencia, de carácter mercantil. (138)

Forman parte del Estado socialista, cuyos sistemas y órganos de dirección han sido perfeccionados, de modo que la administración pública es racional, ágil y eficaz, con la vitalidad necesaria y trabajadores motivados, preparados profesionalmente y remunerados de forma adecuada. (139)

Existen sistemas de dirección y retribución específicos para los diferentes tipos de unidades presupuestadas, que racionalizan gastos y maximizan la eficacia y calidad de los servicios que prestan, sobre la base de la modernización de sus características organizacionales y técnicas, mediante la incorporación de los resultados de la ciencia, la tecnología y la innovación. (140)

Se aplican estilos de dirección transparentes y simplificadores de trámites, cumpliéndose los plazos para permisos, certificaciones, licencias y otros documentos. (141)

Los colectivos laborales de las unidades presupuestadas participan activamente en la elaboración, ejecución y control de sus planes, en función del cumplimiento de sus misiones y funciones, enmarcados en las políticas y directivas definidas por el Estado, y según los convenios colectivos de trabajo. (142)

2. Las entidades empresariales de propiedad socialista de todo el pueblo, están encargadas de realizar producciones de bienes o servicios de carácter mercantil, a partir del principio general de cubrir sus gastos con sus ingresos y obtener utilidades, a la vez que cumplen responsabilidades sociales, todo ello en correspondencia con los indicadores planificados. (143)

Son personas jurídicas de diferentes escalas, con derechos y obligaciones propios; que desempeñan funciones inherentes a su naturaleza empresarial, caracterizadas por ser productoras de bienes y servicios mercantiles, gestionando medios de producción de propiedad de todo el pueblo. (144)

La autonomía en la administración o gestión empresarial se inscribe dentro del marco regulatorio del Estado. Implica una alta responsabilidad de sus directivos y colectivos de trabajadores en la adopción oportuna de decisiones, para garantizar su eficiente funcionamiento. (145)

Además, tienen un papel activo en la elaboración de propuestas sobre los planes de desarrollo a corto, mediano y largo plazos, incluidas las inversiones, siendo las responsables de su eficaz y eficiente ejecución. (146)

Del sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo —en su condición de fisco— el Estado capta como impuestos una parte de las utilidades, al igual que de otras formas de propiedad. (147)

Dada su condición de representante del dueño, el Estado decide y controla los destinos de las utilidades de las empresas propiedad socialista de todo el pueblo, una vez cumplidas las obligaciones tributarias y otros compromisos. (148)

Los ingresos de los trabajadores dependen del trabajo aportado, percibidos como salarios, así como de la parte de las utilidades que el Estado autoriza retener a estas empresas de acuerdo con los resultados alcanzados, con el fin de estimular a sus colectivos, teniendo en cuenta que estos trabajadores —como parte de todo el pueblo—, son propietarios comunes de dichos medios. (149)

En su conjunto, estos ingresos han de ser suficientes tanto para la satisfacción de las necesidades básicas, como para el bienestar y la prosperidad del trabajador y su familia. (150)

A partir de la responsabilidad de los trabajadores de estas empresas, dada su condición de propietarios comunes, se aplican métodos participativos de dirección despojados de formalismos, en función de incentivar el interés colectivo e individual por la innovación, la eficiencia y la eficacia, fortaleciendo los valores compartidos por la organización y la sociedad socialista. (151)

De acuerdo con los resultados y características de la entidad, se establecen estímulos morales y materiales a partir de una cultura económica y organizacional, caracterizada por un alto sentido de pertenencia, creatividad, disciplina y responsabilidad. (152)

Los colectivos laborales participan activamente en la elaboración, ejecución y control de los planes por las organizaciones empresariales, enmarcados en las políticas y directivas definidas, de acuerdo con los convenios colectivos de trabajo. (153)

El Estado adopta decisiones sobre las empresas ineficientes, en correspondencia con las causas y la función que estas entidades desempeñan en la economía, teniendo en cuenta los derechos laborales y la protección a los trabajadores. (154)

En el ejercicio de sus derechos como representante del propietario, el Estado designa y revoca a los principales directivos del sistema empresarial, les exige, evalúa y determina los principios para la remuneración, en correspondencia con los resultados de su desempeño. (155)

Establece las instituciones encargadas de atender —en su representación—, el sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo, para conducirlo y controlarlo sin interferir en su gestión, adoptando las decisiones principales y estratégicas. (156)

El Estado desarrolla organizaciones encargadas de las actividades económicas y científicas, que garantizan la combinación de la investigación y la innovación tecnológica, el desarrollo rápido, eficiente y eficaz de nuevos productos y servicios, con estándares de calidad apropiados y la gestión comercializadora interna y externa. (157)

b) La propiedad cooperativa.

Los tipos de cooperativas que reconoce el Modelo forman parte del sistema de propiedad socialista, en que se aplican los principios colectivos de producción y distribución de sus resultados, siendo objeto de atención especial. (159)

Son entidades económicas con personalidad jurídica, constituidas voluntariamente para la producción de bienes y servicios con fines económicos y sociales, que asumen los gastos con sus ingresos y se sustentan a partir del trabajo de los socios. (160)

Constituyen una forma de propiedad colectiva en la que sus trabajadores permanentes son socios con iguales derechos, que participan de la distribución de utilidades de acuerdo con el trabajo aportado. (161)

Entre los principios que las rigen se destacan el de cooperación y ayuda mutua; la decisión colectiva e igualdad de derechos; la responsabilidad social, contribución al desarrollo planificado de la economía, fomentar la cultura cooperativista y la satisfacción de las necesidades materiales, sociales, culturales, morales, espirituales y de capacitación, de sus socios y familiares. (162)

Desarrollan sus actividades gestionando medios propios —adquiridos por la cooperativa o aportados por los socios—, así como los de propiedad de todo el pueblo que se determinen. (163)

Contribuyen a liberar al Estado de la responsabilidad directa sobre determinadas actividades que requieren un alto grado de independencia, autonomía y responsabilidad en su gestión o administración. (164)

Su máximo órgano de dirección es la Asamblea, integrada por todos los socios, donde cada uno disfruta de igualdad de voz y voto. La cooperativa tiene capacidad de decisión sobre su gestión, producciones y servicios; contribuye a la satisfacción de necesidades económicas y sociales en su territorio; en correspondencia con su objeto social, en el marco de las políticas y otras regulaciones vigentes. (165)

Pueden contratar con carácter temporal a trabajadores asalariados, y de manera permanente los servicios de otras formas de propiedad, para realizar actividades secundarias. (166)

El Modelo prevé que existan cooperativas resultantes de la asociación de varias, que organizan actividades complementarias afines a sus intereses, agregan valor a los productos y servicios, posibilitan realizar compras conjuntas, entre otras actividades. (167)

c) La propiedad mixta.

Bajo este concepto se consideran las entidades constituidas como resultado de la integración de la propiedad socialista de todo el pueblo con otras, pertenecientes a personas naturales o jurídicas nacionales o extranjeras, para la producción y comercialización de bienes o servicios y la obtención de utilidades. (169)

La propiedad de todo el pueblo está presente dado su papel principal en la economía. La entidad que la representa participa en la gestión y dirección de la empresa mixta, según el convenio de asociación y los estatutos de la sociedad. (170)

Los rasgos esenciales de esta forma de propiedad determinan su contribución a la construcción del socialismo sin comprometer la independencia y soberanía de la nación. (171)

Se destacan, entre otros, su desempeño dinamizador en el desarrollo; que son autorizadas por determinado período, y que están sujetas al cumplimiento de las regulaciones establecidas, en interés de una sociedad socialista próspera y sostenible. (172)

d) La propiedad privada.

Se reconoce la propiedad privada que cumple una función social, cuyos titulares son personas naturales o jurídicas —tanto cubanas como totalmente extranjeras—, en determinadas actividades. (174)

La ley la regula acorde con su papel complementario, de modo que contribuye a hacer más consistente el entramado empresarial y sus interrelaciones, en beneficio de toda la economía. (175)

El ejercicio de los derechos de propiedad privada sobre determinados medios de producción se enmarca en normas que regulan los límites de la concentración de la propiedad y la riqueza, bajo los principios y finalidades del desarrollo socialista. (176)

Los actores económicos de carácter privado son un elemento complementario, facilitador del bienestar, que canalizan potencialidades productivas que pueden aportar al desarrollo socioeconómico del país. (177)

Los propietarios privados ejercen la dirección del negocio, disfrutan de los derechos y responden por las obligaciones establecidas. (178)

Las empresas de propiedad totalmente extranjera se autorizan caso a caso, en función del desarrollo económico y social, como una de las modalidades de inversión extranjera directa, sobre la base de la preservación de la soberanía e independencia nacionales, el uso racional de los recursos y el medioambiente. (179)

Las personas naturales cubanas pueden constituir los siguientes tipos de emprendimientos: (180)

  1. Pequeños negocios realizados en lo fundamental por el trabajador y su familia. (181)
  2. Empresas privadas de mediana, pequeña y micro escalas, según el volumen de la actividad y cantidad de trabajadores, reconocidas como personas jurídicas. (182)

Desarrollan actividades complementarias de mediana o inferior escala, que tributan al desarrollo local y a encadenamientos productivos con empresas principales. (183)

Se aplican políticas y normativas teniendo en cuenta los límites, espacios de actuación y alcances de las diferentes escalas. (184)

Se regula la apropiación privada de los resultados del trabajo ajeno y las utilidades en estos negocios, con destino a financiar gastos sociales y otros de carácter público. (185)

La propiedad privada sobre determinados medios de producción contribuye al empleo, a la eficiencia de la economía y al bienestar, en un contexto donde priman las relaciones socialistas de propiedad. (186)

e) La propiedad de organizaciones políticas, de masas, sociales y otras formas asociativas

Constituye un tipo particular de propiedad sobre los medios de producción, representada por entidades que producen bienes y/o servicios, cuyo objetivo principal es contribuir al desarrollo de la sociedad cumpliendo objetivos y fines de interés público, y no la obtención de ganancias. Poseen personalidad jurídica y actúan en el marco de lo establecido. (188)

Incluye bienes destinados al cumplimiento de los objetivos de las organizaciones políticas, de masas y sociales, cuya propiedad sobre medios de producción el Estado reconoce. (189)

Asimismo, abarca los medios de producción patrimonio de formas asociativas legalmente reconocidas, como las sociedades civiles, asociaciones, fundaciones, organizaciones sociales, instituciones religiosas y cualquier otra de similar naturaleza, que pueden recibir apoyo estatal u otros, en interés del avance y bienestar del país. (190)

Estas formas asociativas sin fines de lucro canalizan necesidades espirituales, como la atención a determinados segmentos poblacionales, el fomento de la cultura, la ciencia, el deporte, la amistad y la solidaridad. (191)

> 2.2. Sobre el sistema de entidades de carácter empresarial.

 


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Palabras de Fidel / Tomado de Bohemia (edición extraordinaria)

Estamos conscientes de nuestros defectos, estamos conscientes de dificultades, las hay; pero lo que más nos interesa guardar es el espíritu revolucionario, la conciencia; porque con los conocimientos, el espíritu revolucionario, la conciencia, iremos batiendo cada una de esas cosas que nos molestan, que nos entristecen, que nos amargan, porque somos seres humanos, nadie nos diseñó en un laboratorio especial del cielo, nos hicieron igual que a todos los demás; ha sido la lucha de nuestro país como pueblo, la ética que hemos ido adquiriendo y de la cual Martí aportó cantidades infinitas […]

 

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